Ya que todo el país se cree con la autoridad intelectual para opinar sobre el nuevo escenario presidencial, creo que yo también puedo intentar analizarlo, aunque sea con menos fortuna.
Se dice que después de una elección todos ganan, lo que me parece falso y casi hipócrita, en lo personal creo que soy uno de los más grandes dañados de esta elección, en cuanto a diputados (distrito 28), no solo no fue elegido mi candidato, sino que además las personas escogieron al niñito de un techo para Chile de la derecha. En cuanto a presidente marco no pasó a segunda vuelta por miserables 5 puntos porcentuales, lo que si bien muchos decían que era lo lógico, yo creí ilusamente que podríamos lograrlo. En cuanto a ideas me fue aún peor, la mayoría de los candidatos que tenían la (des)ventaja de mi simpatía quedaron fuera del parlamento.
Pero centrémonos en el nuevo escenario SP 44% y EF 29%, a primera vista se podría decir que SP corre con ventaja, sin embargo me voy a permitir un viejo dicho de billar “la última carambola es la que más cuesta”, si bien le falta muy poco para ser presidente su campo para recolectar votos es muy reducido, recordemos que atrás de él hay un sin número de personitas golpistas por la que muchos chilenos sentimos repulsión. No se engañen con que los jóvenes no sabemos que fue el golpe militar, y menos caigan en la falacia de decir “usted no lo vivió, no opine”, EF por su lado está lejos de los índices del voto cautivo de la concertación, que si bien debiese bajar un poco por el desgaste de los años, jamás será tan bajo como para caer al 29%.
El atentado de 1973 aún está presente en el pueblo chileno y les guste o no, seguimos siendo más los que queremos que la derecha NO llegue al poder. Al menos eso espero.
lunes, 14 de diciembre de 2009
domingo, 6 de diciembre de 2009
¿Es buena la bondad?
Siempre me he considerado a mi mismo como un “cretino”, una mala persona, no me preocupa en absoluto el bien común, mientras yo y a quienes quiero estén bien. Entré a estudiar Derecho quizás por la razón más repetitiva de los alumnos de primer año, sin embargo soy de los pocos en decir abiertamente que la justicia no existe, que estudiamos Derecho para ganar dinero y tener un buen estándar de vida, que en fondo somos como prostitutas, sentados tras un escritorio y trabajando en un computador.
Sin embargo, particularmente en este último tiempo me puesto reflexivo en consideración a la idea de “bondad”, Charles Baudelaire encarnó todos los vicios posibles de su tiempo, se le denominó “poeta maldito” y se lo marcó como una “mala” persona, años más tarde todos reconocemos la calidad de su obra y quien no lo hace es directamente un imbécil, un tarado que debiese volver a mirar en su interior y reflexionar acerca del valor de su existencia.
Es decir, desde que Baudelaire escribió “las flores del mal” hasta hoy, hemos como sociedad modificado incontables veces nuestros parámetros de bondad, estamos contra el asesinato, pero cuando aparece un violador serial de menores además de asesino diversos sectores alzan sus gritos despavoridos y exigen la pena capital, lo que es un asesinato más. ¿Matar es bueno dependiendo de a quien se mate? eso nos llevaría a pensar que el asesinato no es malo en sí, incluso podríamos decir que en el acto de asesinar no hay maldad, de lo contrario cuando pedimos la pena capital seríamos “malas personas”.
Esto me lleva a proponer lo siguiente: “las acciones no son medibles como buenas, malas o ningún punto intermedio, simplemente son. Y quien intente establecer un carácter moral para las acciones humanas, está intentando dominar al resto utilizando los medios de que dispone, el permitir que organismos sin fines de lucro, o con fines de lucro como lo son las iglesias, nos impongan conceptos como la bondad, es ponernos en situación de esclavitud frente a ellas”.
Cuando vean a alguien cometiendo una “mala acción”, pensemos en si queremos ser seres autónomos dotados de la capacidad de razonar o preferimos ser el pequeño rebaño de alguien que ni siquiera es capaz de cuestionarse a sí mismo.
Sin embargo, particularmente en este último tiempo me puesto reflexivo en consideración a la idea de “bondad”, Charles Baudelaire encarnó todos los vicios posibles de su tiempo, se le denominó “poeta maldito” y se lo marcó como una “mala” persona, años más tarde todos reconocemos la calidad de su obra y quien no lo hace es directamente un imbécil, un tarado que debiese volver a mirar en su interior y reflexionar acerca del valor de su existencia.
Es decir, desde que Baudelaire escribió “las flores del mal” hasta hoy, hemos como sociedad modificado incontables veces nuestros parámetros de bondad, estamos contra el asesinato, pero cuando aparece un violador serial de menores además de asesino diversos sectores alzan sus gritos despavoridos y exigen la pena capital, lo que es un asesinato más. ¿Matar es bueno dependiendo de a quien se mate? eso nos llevaría a pensar que el asesinato no es malo en sí, incluso podríamos decir que en el acto de asesinar no hay maldad, de lo contrario cuando pedimos la pena capital seríamos “malas personas”.
Esto me lleva a proponer lo siguiente: “las acciones no son medibles como buenas, malas o ningún punto intermedio, simplemente son. Y quien intente establecer un carácter moral para las acciones humanas, está intentando dominar al resto utilizando los medios de que dispone, el permitir que organismos sin fines de lucro, o con fines de lucro como lo son las iglesias, nos impongan conceptos como la bondad, es ponernos en situación de esclavitud frente a ellas”.
Cuando vean a alguien cometiendo una “mala acción”, pensemos en si queremos ser seres autónomos dotados de la capacidad de razonar o preferimos ser el pequeño rebaño de alguien que ni siquiera es capaz de cuestionarse a sí mismo.
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