lunes, 14 de diciembre de 2009

Día después de la elección

Ya que todo el país se cree con la autoridad intelectual para opinar sobre el nuevo escenario presidencial, creo que yo también puedo intentar analizarlo, aunque sea con menos fortuna.
Se dice que después de una elección todos ganan, lo que me parece falso y casi hipócrita, en lo personal creo que soy uno de los más grandes dañados de esta elección, en cuanto a diputados (distrito 28), no solo no fue elegido mi candidato, sino que además las personas escogieron al niñito de un techo para Chile de la derecha. En cuanto a presidente marco no pasó a segunda vuelta por miserables 5 puntos porcentuales, lo que si bien muchos decían que era lo lógico, yo creí ilusamente que podríamos lograrlo. En cuanto a ideas me fue aún peor, la mayoría de los candidatos que tenían la (des)ventaja de mi simpatía quedaron fuera del parlamento.
Pero centrémonos en el nuevo escenario SP 44% y EF 29%, a primera vista se podría decir que SP corre con ventaja, sin embargo me voy a permitir un viejo dicho de billar “la última carambola es la que más cuesta”, si bien le falta muy poco para ser presidente su campo para recolectar votos es muy reducido, recordemos que atrás de él hay un sin número de personitas golpistas por la que muchos chilenos sentimos repulsión. No se engañen con que los jóvenes no sabemos que fue el golpe militar, y menos caigan en la falacia de decir “usted no lo vivió, no opine”, EF por su lado está lejos de los índices del voto cautivo de la concertación, que si bien debiese bajar un poco por el desgaste de los años, jamás será tan bajo como para caer al 29%.
El atentado de 1973 aún está presente en el pueblo chileno y les guste o no, seguimos siendo más los que queremos que la derecha NO llegue al poder. Al menos eso espero.

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Es buena la bondad?

Siempre me he considerado a mi mismo como un “cretino”, una mala persona, no me preocupa en absoluto el bien común, mientras yo y a quienes quiero estén bien. Entré a estudiar Derecho quizás por la razón más repetitiva de los alumnos de primer año, sin embargo soy de los pocos en decir abiertamente que la justicia no existe, que estudiamos Derecho para ganar dinero y tener un buen estándar de vida, que en fondo somos como prostitutas, sentados tras un escritorio y trabajando en un computador.
Sin embargo, particularmente en este último tiempo me puesto reflexivo en consideración a la idea de “bondad”, Charles Baudelaire encarnó todos los vicios posibles de su tiempo, se le denominó “poeta maldito” y se lo marcó como una “mala” persona, años más tarde todos reconocemos la calidad de su obra y quien no lo hace es directamente un imbécil, un tarado que debiese volver a mirar en su interior y reflexionar acerca del valor de su existencia.
Es decir, desde que Baudelaire escribió “las flores del mal” hasta hoy, hemos como sociedad modificado incontables veces nuestros parámetros de bondad, estamos contra el asesinato, pero cuando aparece un violador serial de menores además de asesino diversos sectores alzan sus gritos despavoridos y exigen la pena capital, lo que es un asesinato más. ¿Matar es bueno dependiendo de a quien se mate? eso nos llevaría a pensar que el asesinato no es malo en sí, incluso podríamos decir que en el acto de asesinar no hay maldad, de lo contrario cuando pedimos la pena capital seríamos “malas personas”.
Esto me lleva a proponer lo siguiente: “las acciones no son medibles como buenas, malas o ningún punto intermedio, simplemente son. Y quien intente establecer un carácter moral para las acciones humanas, está intentando dominar al resto utilizando los medios de que dispone, el permitir que organismos sin fines de lucro, o con fines de lucro como lo son las iglesias, nos impongan conceptos como la bondad, es ponernos en situación de esclavitud frente a ellas”.
Cuando vean a alguien cometiendo una “mala acción”, pensemos en si queremos ser seres autónomos dotados de la capacidad de razonar o preferimos ser el pequeño rebaño de alguien que ni siquiera es capaz de cuestionarse a sí mismo.

lunes, 12 de octubre de 2009

Sal, Tequila,Limón...

Recuerdo la última vez que hice esto, fue en tu casa después del colegio, compramos un sombrero negro y reímos durante horas.

Sal, tequila, limón.

Recuerdo también que la tarde se hizo corta, pero no logro recordar si fue por tu compañía o por el trago.

Sal, tequila, limón.

La pieza estaba desordenada, parece que tu familia estaba de viaje. Realmente tu familia no me importaba mucho.

Sal, tequila, limón.

Aunque tu prima mayor era muy hermosa, y su sonrisa tenía algo misterioso. Me obligaba por horas en tus fotografías.

Sal, tequila, limón.

Eso te hacía enojar mucho, y me hacías sentir culpable, aunque realmente nosotros no teníamos nada serio, y no serio tampoco.

Sal, tequila, limón.

Cuando estábamos relativamente ebrios nos besamos, no sabría decir si lo hicimos por una apuesta o por un impulso, solo recuerdo que sucedió.

Sal, tequila, tequila.

Los dos limones que quedaban estaban verdes así que no los partimos, en el fondo ya no distinguíamos que estábamos tomando y no nos importaba mucho.

Tequila, tequila, sal, tequila.

Derramé la sal cuando me la pasabas y prometí que lo limpiaría la próxima vez que nos juntáramos, accediste de mala gana, pero accediste.

Tequila, tequila.

Ya casi cerraban el metro y decidí irme, insististe en acompañarme, yo no quería, pero jamás pude cambiar tus ideas.

Tequila, tequila, tequila.

Aún recuerdo la cara del tipo que te asesinó, no quisiste soltar tu cartera y simplemente puso su cuchillo en tu garganta y te degolló.

Tequila.

Han pasado tres años desde el incidente y nadie visita tu tumba, tu familia jamás regreso para poder explicarles, comienzo a creer que no existía.

Tequila, tequila.

Quizás más tarde vaya a dejar una rosa al cementerio, y te contaré que llevo tres años sin tomar tequila con una amiga.

Tequila, tequila, sal.

Al menos no sombrero negro.

Sal, tequila, limón.

jueves, 8 de octubre de 2009

¿Crees en sus Ojos?

¿Crees en los ángeles?,
yo tampoco,
hasta que vi sus ojos.

¿Crees en la magia?,
yo tampoco,
hasta que me congelo con su mirada.

¿Crees que la gente desaparece?
yo tampoco,
hasta que no pude verla.

¿Crees en la vida después de la muerte?
yo tampoco,
pero si me mira me levantaría.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

¿Existe la Justicia?

Si nos remitimos a un diccionario podemos encontrar diversos significados de la palabra justicia, pero si intentamos hilar más fino, en el diccionario de la RAE hay dos definiciones que llaman mi atención por sobre las otras, lo complejo, es que las dos definiciones se oponen, incluso me catrevería a decir que se excluyen. Por una parte puede entenderse “conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene”, y por otro lado también podemos entender la justicia como “aquello que debe hacerse según Derecho o razón”.
Pero a simple vista, o quizás no tan simple, podemos ver que las dos definiciones dadas no son compatibles, debemos recordar que el Derecho solo es un instrumento y sus resoluciones no siempre son lo que el hombre común llamaría bueno, por ejemplo, cuando un homicida sale en libertad vigilada, los tribunales han actuado racionalmente (presuponiendo la profesionalidad de nuestros órganos judiciales) y conforme a Derecho, sin embargo, al mismo tiempo podemos decir que la decisión no fue justa, pese a que el homicida mató, no tiene un castigo aparente, no se ve restringida su libertad ni su vida.
¿Debemos entender que los tribunales no son buenos?, ¿qué no son justos?, es difícil llegar a creer esto, principalmente porque es parte de la creencia popular y además está bien fundada la idea de que los encargados de repartir la justicia son los jueces y magistrados del poder judicial.
Si una sentencia dictamina que racionalmente se debe fallar de una manea y esta es conforme a Derecho, y a la vez, esta decisión no nos parece justa. Nos vemos forzosamente en la necesidad de escoger solo una de las definiciones.
Si comprendemos que fácticamente las sentencias judiciales deben basarse en Derecho y razón y no en lo que moralmente se considere justo o bueno, es lógico pensar que la justicia como concepto de bondad debe quedar relegado al ámbito moral o incluso al idealismo.
Pero esto nos abre otra pregunta, ¿es necesario actuar de un modo moralmente aceptable?

martes, 29 de septiembre de 2009

Viaje en Tren

Lagrimas de sangre
corren por mi cara,
escapan de mi alma
y gotean por la ventana.
Éste tren me lleva lejos,
lejos de tus palabras,
pués ellas me paralizan
sin que importe nada.
El ferrocarril redobla su marcha
arroyando todo a su paso,
sobre todo los recuerdos
de aquellas tardes templadas,
en que junto a tu mirada
el tiempo parece que volaba.

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuento Corto

Cierro la puerta tras mis pasos, el típico olor a nicotina entre mis dedos y el olor a alcohol en mi ropa se están volviendo muy frecuentes en mí. Quizás sea porque últimamente tengo más vicios, o al menos creo que los tengo al no poder dejar de pensar en ella. Aunque si tu también hubieses visto sus ojos, creo que no estarías muy distinto a mí.
Lo último que supe de ella, es que salió de viaje, que no regresaría pronto. Me pidió que no la siguiera, que no intentara llamarla o escribirle, que cuando pudiese hablar me lo haría saber. Pero cada día que pasa me cuesta más dejar de pensar en ella, casi como si mi subconsciente me obligase a tenerla presente, no olvidarla aunque sus palabras fueron lapidarias, si, esas que dejo escritas en un papel sobre mi cama mientras yo no estaba en casa.
Quizás si me hubiese dicho a la cara que se iría, podría haberla detenido, incluso haberla seguido hasta el fin del mundo, o a cualquier parte.
También dijo que se marchaba por mi bien, que mi futuro era brillante y ella solo me detenía, aunque para ser sinceros su simple recuerdo me amarra al pasado y a ese mugroso bar en el que termino casi todos los días.
Y así paso los días si no me quedo trabajando hasta tarde, me pierdo en los suburbios camino por pasajes, fumando y bebiendo.
Ah y antes que se me olvide, hace unos días recibí noticias de ella, aunque no sé si podré asistir a su funeral.