miércoles, 30 de septiembre de 2009

¿Existe la Justicia?

Si nos remitimos a un diccionario podemos encontrar diversos significados de la palabra justicia, pero si intentamos hilar más fino, en el diccionario de la RAE hay dos definiciones que llaman mi atención por sobre las otras, lo complejo, es que las dos definiciones se oponen, incluso me catrevería a decir que se excluyen. Por una parte puede entenderse “conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene”, y por otro lado también podemos entender la justicia como “aquello que debe hacerse según Derecho o razón”.
Pero a simple vista, o quizás no tan simple, podemos ver que las dos definiciones dadas no son compatibles, debemos recordar que el Derecho solo es un instrumento y sus resoluciones no siempre son lo que el hombre común llamaría bueno, por ejemplo, cuando un homicida sale en libertad vigilada, los tribunales han actuado racionalmente (presuponiendo la profesionalidad de nuestros órganos judiciales) y conforme a Derecho, sin embargo, al mismo tiempo podemos decir que la decisión no fue justa, pese a que el homicida mató, no tiene un castigo aparente, no se ve restringida su libertad ni su vida.
¿Debemos entender que los tribunales no son buenos?, ¿qué no son justos?, es difícil llegar a creer esto, principalmente porque es parte de la creencia popular y además está bien fundada la idea de que los encargados de repartir la justicia son los jueces y magistrados del poder judicial.
Si una sentencia dictamina que racionalmente se debe fallar de una manea y esta es conforme a Derecho, y a la vez, esta decisión no nos parece justa. Nos vemos forzosamente en la necesidad de escoger solo una de las definiciones.
Si comprendemos que fácticamente las sentencias judiciales deben basarse en Derecho y razón y no en lo que moralmente se considere justo o bueno, es lógico pensar que la justicia como concepto de bondad debe quedar relegado al ámbito moral o incluso al idealismo.
Pero esto nos abre otra pregunta, ¿es necesario actuar de un modo moralmente aceptable?

martes, 29 de septiembre de 2009

Viaje en Tren

Lagrimas de sangre
corren por mi cara,
escapan de mi alma
y gotean por la ventana.
Éste tren me lleva lejos,
lejos de tus palabras,
pués ellas me paralizan
sin que importe nada.
El ferrocarril redobla su marcha
arroyando todo a su paso,
sobre todo los recuerdos
de aquellas tardes templadas,
en que junto a tu mirada
el tiempo parece que volaba.

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuento Corto

Cierro la puerta tras mis pasos, el típico olor a nicotina entre mis dedos y el olor a alcohol en mi ropa se están volviendo muy frecuentes en mí. Quizás sea porque últimamente tengo más vicios, o al menos creo que los tengo al no poder dejar de pensar en ella. Aunque si tu también hubieses visto sus ojos, creo que no estarías muy distinto a mí.
Lo último que supe de ella, es que salió de viaje, que no regresaría pronto. Me pidió que no la siguiera, que no intentara llamarla o escribirle, que cuando pudiese hablar me lo haría saber. Pero cada día que pasa me cuesta más dejar de pensar en ella, casi como si mi subconsciente me obligase a tenerla presente, no olvidarla aunque sus palabras fueron lapidarias, si, esas que dejo escritas en un papel sobre mi cama mientras yo no estaba en casa.
Quizás si me hubiese dicho a la cara que se iría, podría haberla detenido, incluso haberla seguido hasta el fin del mundo, o a cualquier parte.
También dijo que se marchaba por mi bien, que mi futuro era brillante y ella solo me detenía, aunque para ser sinceros su simple recuerdo me amarra al pasado y a ese mugroso bar en el que termino casi todos los días.
Y así paso los días si no me quedo trabajando hasta tarde, me pierdo en los suburbios camino por pasajes, fumando y bebiendo.
Ah y antes que se me olvide, hace unos días recibí noticias de ella, aunque no sé si podré asistir a su funeral.

martes, 1 de septiembre de 2009

Again?

En medio del humo
que generan mis ideas,
mirando tu retrato
buscando tu sonrisa,
escribiendo burdas líneas
intentando hilar ideas,
con tus ojos en mi mente
y mi alma en tus manos,
esparando una palabra
que escape de tus labios,
y recorra el infinito
pasando por las estrellas,
que rompa mi silecio
y se pose en mi oido,
que sofoque mis vicios
alentando las virtudes,
y me haga escribir
como solía hacerlo,
narcando a fuego y sangre
en una perdida ilusión,
que se marchó de mi lado
y con tu voz a regresado,
y aunque narrar haga daño,
espero para ti sea un halago.

Improvización

Prendo el computador,
abro el libro para la prueba,
si, aquella para la que quedan solo unas horas,
paso las páginas buscando donde quedé la última vez,
se abre messenger,
me saluda ella y dejo mi libro,
salgo al balcón y prendo un cigarrillo,
bebo una taza de café,
le devuelvo el saludo y le mando una rosa,
virtual obviamente, no de aquellas que se compran en la calle,
el silencio reina
y la luna me observa,
mis palabras se vuelven erráticas,
abro un cuaderno y escribo algunas notas de romano,
tomo el libro y busco una definición,
me queda medio cigarro,
pero el café no lo he tocado,
la luna se esconde tras las nubes,
como yo tras mis apuntes,
converso con ella,
termino el cigarro,
pongo música,
termino este escrito,
y vuelvo a mis deberes,
al menos hasta que ella me vuelva a hablar,
entonces el ciclo vuelve a comenzar,
y quien sabe,
quiza pueda no terminar.