Si nos remitimos a un diccionario podemos encontrar diversos significados de la palabra justicia, pero si intentamos hilar más fino, en el diccionario de la RAE hay dos definiciones que llaman mi atención por sobre las otras, lo complejo, es que las dos definiciones se oponen, incluso me catrevería a decir que se excluyen. Por una parte puede entenderse “conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene”, y por otro lado también podemos entender la justicia como “aquello que debe hacerse según Derecho o razón”.
Pero a simple vista, o quizás no tan simple, podemos ver que las dos definiciones dadas no son compatibles, debemos recordar que el Derecho solo es un instrumento y sus resoluciones no siempre son lo que el hombre común llamaría bueno, por ejemplo, cuando un homicida sale en libertad vigilada, los tribunales han actuado racionalmente (presuponiendo la profesionalidad de nuestros órganos judiciales) y conforme a Derecho, sin embargo, al mismo tiempo podemos decir que la decisión no fue justa, pese a que el homicida mató, no tiene un castigo aparente, no se ve restringida su libertad ni su vida.
¿Debemos entender que los tribunales no son buenos?, ¿qué no son justos?, es difícil llegar a creer esto, principalmente porque es parte de la creencia popular y además está bien fundada la idea de que los encargados de repartir la justicia son los jueces y magistrados del poder judicial.
Si una sentencia dictamina que racionalmente se debe fallar de una manea y esta es conforme a Derecho, y a la vez, esta decisión no nos parece justa. Nos vemos forzosamente en la necesidad de escoger solo una de las definiciones.
Si comprendemos que fácticamente las sentencias judiciales deben basarse en Derecho y razón y no en lo que moralmente se considere justo o bueno, es lógico pensar que la justicia como concepto de bondad debe quedar relegado al ámbito moral o incluso al idealismo.
Pero esto nos abre otra pregunta, ¿es necesario actuar de un modo moralmente aceptable?
